jueves, 11 de abril de 2013

Desarrollo de habilidades para la satisfación del cliente


El servicio al cliente es toda aquella actividad buena o mala en caracterizada por toda aquella calidad que se le atribuya al servicio o productos que le podamos brindar a los consumidores siempre  con una respuesta pronta en un buen tiempo, en el lugar adecuado, asegurándose de que el funcionamiento del producto o el mismo servicio sea el adecuado. El servicio al cliente es dado por todas las personas que trabajan en una empresa y que tienen la oportunidad de estar en contacto clientes y generar en ellos algún nivel de satisfacción.
En cuanto a las experiencias que podamos llegar a tener en nuestra vida laboral son muy variadas ya que principalmente considero que estas dependen de las diversas personalidades, nacionalidades con las que nos podamos llegar a encontrar ya que algunos tienen a ser muy pasivos, otros muy agresivos, otros se estresan mucho por mínimas cosas, otros exigen creyendo que son los únicos clientes del mundo, así como el grado del conflicto o problema que este le cause y la importancia que el problema o la situación tenga ya sea para la operación, el proceso o la que persona en cuestión.
Las experiencias que puedo catalogar positivas al momento de brindar un servicio a un cliente es cuando estos a pesar de tener un problema y estar prácticamente paralizando las actividades que realizan debido a este se encuentran calmados, son comprensibles, nos dan el tiempo necesario para encontrar la mejor solución para ellos, y ver que al final de todas las carreras y búsquedas realizadas para esto le envían ya sea por un correo o si fuera en forma personal o por teléfono el gracias por toda la ayuda; para mí después de toda la ayuda que les pueda brindar y recibir ese gracias en lo mejor y más satisfactorio que existe.
El otro lado de la moneda que sería la parte negativa que se obtiene al momento de brindar un servicio al cliente sería cuando estos tienen esa personalidad muy fuerte en donde es casi imposible hacerles dejar claro que o la situación no se encuentra en nuestras manos o que se debería de comunicar con otras personas ya que ellos nunca se equivocan o que lo comienzan a tratar de una forma más brusca al momento de pregunta o continuar hablando con las personas.
Estas experiencias me han ayudado mucho principalmente después de la primera vez de tratar a un cliente en donde ya reconocida la forma en cómo reacciona sé cómo actuar, y en lo particular al momento de brindarlo mi regla de oro consiste  en tratar a los clientes como me gustaría que me trataran a mí al instante en donde me están atendiendo, dándole lo que desean y quieren y no lo que yo pienso que es lo que ellos piensan, ser amigables, mantener altos estándares de satisfacción, una buena escucha y comunicación y  por último ponerlos en primer lugar antes que las actividades rutinarias ya que los clientes son los que mantienen viva una compañía intentando siempre darles lo mejor y las mejores y más rápidas soluciones o compensaciones por algún error cometido o si no fue así igual por respuesta al tiempo que ha invertido.

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